Muchas ceramistas piensan que hacer esmaltes es en extremo complejo. La realidad es más parecida a cocinar en casa: pesar, mezclar, probar y ajustar.
Descubre a continuación qué necesitas para hacer tus propios esmaltes, qué materiales conviene comprar primero y dónde suelen perder meses de progreso los principiantes, para que tú no tengas que hacerlo.
Taller Terra Gres en Malalcahuello (Chile) durante nuestro workshop de esmaltes para raku.
¿QUÉ SIGNIFICA REALMENTE "HACER MIS PROPIOS ESMALTES"?
Significa mezclar materias primas cerámicas siguiendo una fórmula o receta, en lugar de comprar un esmalte preparado al que solo le agregas agua (como las mezclas pre hechas de pastelería). Ese es el cambio radical. No se trata de inventar la química desde cero, tal como no inventas una receta en casa desde cero para hacer un pastel. Para iniciarse en el mundo de la formulación de esmaltes, se deben seleccionar materiales como feldespato, sílice, caolín, carbonato de calcio y algunos colorantes, y luego combinarlos de acuerdo a una receta. Según los resultados obtenidos, se sigue ajustando la fórmula si fuera necesario.
¿CUÁNTO AHORRO HACIENDO MIS PROPIOS ESMALTES CERÁMICOS?
La ventaja: tus esmaltes cuestan una fracción del precio de los comerciales. Tu propio esmalte tiene un toque personal, en lugar de ser un producto genérico que usan miles de ceramistas en el mundo. Como ejemplo, el costo de un kilo de esmalte hecho por ti a partir de materias primas varía entre $4 - 8 dólares ($3.500 - $7.000 clp). Comprar un kilo de esmalte ya preparado vale entre $12 - 25 dólares. El precio puede llegar a superar los $50 dólares el litro, cuando se trata de esmaltes listos para usar como los Amaco. Como ves, una vez dominada la ciencia detrás de la formulación de esmaltes, ahorrarás muchísimo dinero. Solo necesitas un poco de paciencia y perseverancia para adquirir el oficio necesario para formular los esmaltes que anhelas.
¿QUÉ NECESITAS PARA EMPEZAR A CREAR ESMALTES CERÁMICOS?
Son necesarios una serie de utensilios y materiales. Un kit inicial consiste en:
- Una báscula digital (precisión de 0,01 g, capacidad de al menos 100 g)
- Una mascarilla N95 o P100 (imprescindible para manipular sílice y otros materiales)
- De 6 a 10 materias primas básicas: sílice, caolín, feldespato, carbonato de calcio, talco, frita (3134 o 3124), óxido de titanio.
- De 4 a 6 colorantes para empezar: óxido de hierro rojo, óxido de cobre, óxido de cobalto, óxido de manganeso.
- Potes de plástico con tapa (750 cc), una batidora manual eléctrica (mini primer) que no volverás a usar para cocinar.
- Un cuaderno o una hoja de cálculo para recetas y plaquetas biizcochadas.
Puedes empezar con menos de $90 dólares ($85.000 clp) en materiales e ir añadiendo más a medida que desarrolles tu investigación.
¿ES SEGURO PREPARAR ESMALTES CERÁMICOS EN CASA?
Es seguro si se tratan los materiales con cuidado como cualquier otro producto químico. El mayor riesgo es la inhalación de partículas finas de los materiales. Por ello es recomendable el uso de mascarilla al preparar las muestras. No se deben toman líquidos ni comer mientras estás trabajando con materiales cerámicos. Las partículas en suspensión caen en todas partes, incluido tu café. Déjalos fuera del alcance de niños, de mascotas y de la humedad.
Materias primas para iniciarse en la creación de esmaltes.
Para prevenir problemas, trabaja en un área ventilada, usa una mascarilla respiratoria al pesar polvos secos, limpia después las superficies y piso con un trapero húmedo desechable en lugar de barrer.
La seguridad alimentaria de los esmaltes en piezas terminadas es un tema aparte, que depende de la química de los materiales y de la proporción en que los usaste. El que un esmalte sea comprado, no garantiza que sea seguro para usarlo con alimentos, a menos que lo especifique.
¿POR QUÉ SE FRUSTRAN LA MAYORÍA DE LOS CERAMISTAS?
Comienzan con recetas sacadas de algún libro, de foros o de los chat de ia y se culpan a sí mismos cuando los resultados son decepcionantes. Una receta de esmalte es una instantánea de los materiales que usas, de la cantidad de agua que agregaste al esmalte y del programa de quema del horno. Al cambiar cualquiera de estas variables, el resultado se modifica. Y ten en cuenta de que los libros están repletos de recetas químicamente inestables para uso en cerámica utilitaria. Esto porque la mayoría de los ceramistas no se han ocupado de profundizar en los detalles químicos a la hora de formular sus esmaltes.
La solución no son más recetas, sino comprender el papel de cada material para poder ajustarlo a propósito:
- Sílice y la alúmina controlan el brillo del esmalte.
- Los fundentes (feldespato, carbonato de calcio, etc), determinan la estabilidad química y durabilidad del esmalte, además de variabilidad del color.
- Los óxidos colorantes, pigmentos y opacificantes determinan el color del esmalte cerámico según con qué fundentes se combinen.
Una vez que comprendes en detalle la función y características de los materiales, aprenderás a interpretar una receta en lugar de simplemente seguirla. Cada prueba proporciona información útil, incluso los fracasos.
Gradación de óxido de fierro rojo combinado con óxidos colorantes y opacificantes.
¿CON QUÉ ESMALTES DEBIERA EMPEZAR MI INVESTIGACIÓN?
Enfócate en los acabados que más te interesen, si son mate o brillante, aquellos que no puedas comprar en una tienda. La maestría reside en desarrollar obras distintivas, no en si creaste tú mismo todos los esmaltes.
¿NECESITO UN ESPACIO ESPECIAL PARA CREAR TUS ESMALTES?
No necesariamente. Solo es relevante que no lo hagas en la cocina ni en los espacios que habitas regularmente. Si tienes un taller propio, no necesitas habilitar un lugar especial. Por otra parte, si no dispones de un estudio propio, el garaje, una pieza en desuso o un espacio exterior techado funcionan bien, siempre que tengan ventilación, una fuente de agua cerca y una superficie que puedas limpiar fácilmente.
¿PUEDO HACER ESMALTES APTOS PARA CERÁMICA UTILITARIA?
Sí, siempre que la fórmula contenga la relación correcta entre fundentes, y se queme a la temperatura indicada para la receta. Escucharás que solo es cosa de hacer una prueba con limón para ver si se degrada el esmalte, pero esto es engañoso. El limón o vinagre solo degradarán los esmaltes extremadamente inestables, pero hay una amplia gama que no detectará y que siguen siendo químicamente inestables. Por ello, aprender los fundamentos de la química de los esmaltes es fundamental. El diseño de la receta y la quema correcta son fundamentales para la seguridad alimentaria de un esmalte.
¿CUÁL ES LA FORMA MÁS ECONÓMICA DE EMPEZAR A HACER ESMALTES?
Compra pequeñas cantidades (de 0,5 a 2,5 kg) de 6 materiales base y 3 colorantes en una tienda de cerámica local. Empieza con una receta base y experimenta con diferentes colorantes antes de añadir más materiales.
¿NECESITO UN SOFTWARE DE QUÍMICA PARA FORMULAR ESMALTES CERÁMICOS?
Para empezar, no. Una hoja con algunas recetas será suficiente para tus pruebas iniciales, dado que lo primero es familiarizarte con el método de trabajo. Luego ya será necesario comenzar a usar las herramientas que disponemos, como la plataforma Glazy que desglosa el contenido químico de los esmaltes. Será necesario aprender qué significa ese desglose químico. Se va haciendo necesario profundizar en la ciencia detrás de los esmaltes cerámicos.
¿CUÁNTAS PRUEBAS DE ESMALTES DEBO HACER CADA VEZ?
Mientras aprendes, es útil hacer entre 3 a 6 pruebas cada vez. Varía un elemento de la receta entre cada cocción para que te enseñe algo específico, no solo si fundió correctamente o no.
¿NECESITO TENER HORNO PARA QUEMAR LAS MUESTRAS?
Necesitas tener acceso a un horno para quemas las pruebas de esmaltes. Puede ser un horno propio, comunitario o un servicio de quema que te brinde otra ceramista. Lo importante es que la temperatura de quema sea la adecuada para las fórmulas que estás preparando. Lo común es que varíen entre cono 6 (1220ºC) y cono 8 (1250ºC), dependiendo de cada taller y varía también según el país. Los esmaltes en general resisten un rango de un par de conos de variación, aunque en algunos casos pueden chorrear si se pasan de temperatura.
Para dejar de adivinar y empezar a formular con un método claro, el CURSO DE FORMULACIÓN DE ESMALTES te guía a través del proceso ideal para crear tus propios esmaltes. Al finalizarlo, tendrás más de cuarenta fórmulas probadas y químicamente estables. Habrás desarrollado el conocimiento y la confianza para adaptar cualquier receta a tu horno y visión estética. Es el paso con el que la elaboración de esmaltes deja de ser un pasatiempo y se convierte en tu sello personal.
PD. Descarga en este enlace CURSO DE FORMULACIÓN DE ESMALTES la lista de materiales necesarios para armar tu pequeño laboratorio de investigación.

Muestrario de materiales fundidos a cono 8.